El Beso del Amo como Dispositivo de Saturación y el Registro del Sellado Mineral

Hay algo que no consigo recordar bien.

Y eso debería tranquilizarme.

Pero ocurre lo contrario.


No recuerdo el beso.

Recuerdo haber intentado reconstruirlo después.


Durante mucho tiempo pensé que era lo mismo.

Ahora ya no estoy seguro.


Puedo describir la temperatura.

Puedo describir la presión.

Puedo describir incluso el instante exacto en que dejé de respirar por la nariz.


Lo que no puedo describir es algo mucho más pequeño.


No sé cuándo decidí no apartarme.


Y esa ausencia me persigue más que cualquier otra cosa.


He revisado ese recuerdo demasiadas veces.

Cada vez encuentro algo distinto.


En algunas versiones intento moverme.

En otras ya estoy inmóvil cuando empieza.


En algunas todavía siento miedo.

En otras parece que estoy esperando.


Esa diferencia debería ser insignificante.

Pero no lo es.


Porque si estoy esperando, entonces la historia cambia.

Y llevo meses intentando demostrarme que no estaba esperando.


La parte más vergonzosa no es el beso.

Es la sospecha de que mi memoria sigue corrigiéndolo.

Como si todavía intentara protegerme de algo.

O acusarme de algo.

Todavía no sé cuál de las dos cosas.

El cuello no lo estoy moviendo el registro no puede cerrar debería…