La nota apareció dentro de mi lengua.
No sé cuándo entró.
Solo sé que ya estaba siendo leída desde antes de abrir la boca.
“Has estado saboreando esto durante cuatro minutos.”
Intenté escupir el significado.
No salió nada.
Solo una segunda línea apareció debajo.
El sabor no pertenece al fluido. Pertenece al registro.
Toqué mi paladar con la lengua.
El sabor no coincidía con nada presente.
Sin embargo, era perfectamente reconocible.
Como si lo hubiera aprendido antes de probarlo.
La habitación de cal no tenía olor.
Pero la lengua sí.
Y ese era el problema.
No había diferencia entre memoria y química.
Solo un desfase.
Miré el origen.
La boca del Amo estaba cerrada.
Aun así, la nota continuaba actualizándose.
Estás probando una versión anterior del contacto.
No entendí esa frase.
Pero mi lengua sí.
Se contrajo ligeramente.
Como si ya hubiera reaccionado antes de decidirlo.
Busqué el momento inicial del sabor.
No existía.
O había sido borrado.
O aún no había ocurrido.
Entonces apareció la tercera línea.
Más pequeña.
Más tarde.
Más definitiva.
El paladar recuerda antes que tú.
Me detuve.
Porque eso explicaba todo lo que no estaba pasando.
Y al mismo tiempo no explicaba nada.
La lengua intentó retirarse del sabor.
Pero el sabor no estaba en la lengua.
Estaba en la lectura.
Y eso era nuevo.
Hasta ese momento el problema había sido el Amo.
O el fluido.
O la jerarquía química.
Pero ahora el problema era otro.
¿Quién está degustando realmente?
No había respuesta.
Solo una interrupción.
La frase habitual no apareció.
La que siempre cerraba el archivo.
La que estabilizaba el sistema.
La busqué en todas partes.
No estaba.
La lengua la buscó también.
Sin éxito.
Solo quedó su ausencia.
Más densa que cualquier sabor.
Entonces el sistema añadió una nota final.
Sin firma.
Sin origen.
Sin textura.
Estás empezando a notar que el sabor falta.
Y en ese momento ocurrió la inversión.
Ya no estaba intentando identificar el fluido.
Ni al Amo.
Ni la química.
Estaba intentando recuperar la frase perdida.
Pero lo peor no era eso.
Lo peor era que no podía recordar cuándo había dejado de aparecer.
El cuello no lo estoy moviendo el registro no puede cerrar debería…