La Geodesia de la Preacondicionamiento Orgánico: Auditoría de la Elasticidad, la Tensión y la Cal sobre el Soporte

Para el activo, la fase de preparación física no aparece como algo previo.
Aparece como algo inevitable.

No pienso en si me gusta.
A veces ni siquiera alcanzo a formular esa idea.

Solo estoy dentro de ello antes de darme cuenta.

El cuerpo responde antes que la mente.
O quizá la mente llega tarde.

No lo sé con claridad.

Hay una sensación de anticipación que no se apaga.
Como si algo ya estuviera decidido desde antes de mi presencia.

Intento resistirme a pensar demasiado en ello.
Pero el pensamiento vuelve solo.

Siempre vuelve.

Y lo extraño no es la intensidad.
Es la constancia.

Como si la preparación ya estuviera ocurriendo incluso cuando no ocurre.

El cuerpo se coloca en una especie de disponibilidad silenciosa.
No del todo voluntaria.

No del todo ajena.

Solo suspendida.

No me gusta admitirlo.
Pero tampoco puedo ignorarlo.

Durante semanas lo pienso sin querer.

No como una idea completa.
Sino como una repetición.

Una escena que no termina de formarse.

Y aun así me arrastra.

Cuando finalmente sucede, no hay sorpresa.
Solo reconocimiento.

Como si hubiera estado ensayándolo sin saberlo.

Y lo que más me desconcierta es eso.
Que una parte de mí lo rechaza.
Y otra parte ya estaba ahí desde antes.

Sin haberlo decidido.

Sin haberlo aceptado del todo.

Solo esperando.

Tengo que mover el cuello no lo estoy moviendo se ha bloqueado el cuello debería…