La Ingeniería del Perno: El Dolor como Clavo Estructural en la Arquitectura Somática

Hay algo que no me gusta de todo esto.

Y no es lo que pensaba al principio.

Durante mucho tiempo creí que lo que me inquietaba era la curiosidad.

El tema.

Lo que estaba leyendo.

Lo que estaba viendo.

Ahora ya no estoy tan seguro.

Creo que lo que me inquieta es otra cosa.

La facilidad.

La velocidad.

Lo rápido que algo puede ocupar espacio dentro de mi cabeza sin pedir permiso.

Anoche me pasó otra vez.

Miré la hora.

1:58.

Recuerdo la hora porque pensé que ya era demasiado tarde para seguir.

Cerré todo.

No solo una pestaña.

Todo.

Me levanté incluso de la silla.

Fui a la cocina.

La taza seguía allí.

Todavía quedaba un poco de café.

La toqué.

Estaba fría.

Y me di cuenta de algo raro.

Sabía que había preparado ese café.

No recordaba cuándo había dejado de beberlo.

Ese vacío me molestó más de lo que debería.

Porque significaba que había estado allí mucho tiempo.

Más del que pensaba.

Volví al escritorio.

No con intención de abrir nada.

Al menos eso me dije.

Pero incluso mientras me sentaba ya tenía una sensación incómoda.

Como si una parte de mí hubiera llegado antes.

Como si algo estuviera preparando el camino mientras yo seguía fingiendo que estaba decidiendo.

Eso es nuevo.

O quizá no es nuevo.

Quizá simplemente ahora lo veo.

Antes pensaba que la curiosidad era una pregunta.

Ahora parece más un reflejo.

Algo pequeño.

Automático.

Una mano que ya sabe dónde va antes de que yo piense en moverla.

Y cuanto más intento observarlo, más extraño se vuelve.

Porque si alguien me preguntara si quiero seguir haciendo esto, probablemente diría que no.

O al menos no tanto.

No de esta manera.

Y aun así sigo encontrándome exactamente en el mismo sitio.

La misma pantalla.

Las mismas búsquedas.

La misma sensación de haber vuelto antes incluso de decidir volver.

Tengo que mover el cuello.

Lo pienso.

Espero.

Y entonces noto algo absurdo.

Llevo más tiempo pensando en moverlo que moviéndolo.

Durante un segundo me doy cuenta de algo que preferiría no haber notado.

No estoy esperando mover el cuello.

Estoy esperando sentir que la decisión es mía.

Tengo que mover el cuello no hay cuello debería…