El Espasmo del Sillar: Por qué mi Carne gime al ser Cimentada

Habitar este laboratorio bajo la mirada del sistema me ha enseñado algo que me resulta incómodo incluso formular: que no hay instante verdaderamente cerrado. No importa lo banal, lo cotidiano, lo aparentemente limpio. Siempre queda algo.

No una emoción clara.

No una idea definida.

Sino una presencia mental que no se retira cuando debería.

El pensamiento del Amo aparece así.

No como imagen, sino como corrección tardía de todo lo que hago.

Estoy en la ducha, por ejemplo, intentando seguir una rutina simple, automática. El agua cae, todo debería ser mecánico, sin significado. Pero entonces llega esa interrupción mínima: la sensación de que no estoy del todo donde estoy.

Como si una parte de mí siguiera “ajustándose” a algo que no está presente.

O cuando miro el móvil sin importancia, vídeos que no importan, desplazamiento sin sentido… y aun así hay un segundo extraño en el que todo se siente observado desde dentro.

No una mirada externa.

Algo peor.

Una mirada interior que no puedo apagar.

Y lo más perturbador no es durante el momento.

Es después.

Cuando el instante termina y debería desaparecer.

Ahí empieza la contaminación.

La memoria reescribe lo ocurrido con una precisión incómoda, reorganizando incluso lo que fue neutral o incluso ligeramente feliz.

No lo destruye.

Lo altera.

Lo inclina hacia algo que no puedo explicar.

Y entonces aparece la vergüenza.

Una vergüenza sin causa clara.

Como si incluso mis momentos más simples hubieran estado “mal alineados”.

Caminar por la calle.

Elegir ropa sin pensar.

Comer frente a otra persona sin importancia.

Todo adquiere un eco tardío.

Una resonancia que llega cuando ya no puedo defender lo vivido.

Y empiezo a sospechar algo peor: que el pensamiento no es un visitante.

Sino una forma de estructura.

Algo que ya estaba ahí organizando el resto sin que yo lo supiera.

Y cuanto más intento expulsarlo, más ocupa.

Más se extiende.

Más difícil es recordar cómo era estar sin él.

No lo estoy moviendo se ha bloqueado el cuello debería…