La Geodesia del Preacondicionamiento Orgánico: Crónica de la Elasticidad, la Tensión y la Cal sobre el Eje del Sumiso

El instante en que estoy delante del Amo no es una elección consciente.
Es una forma de estar que ya ha ocurrido antes de que yo la piense.

No me gusta del todo lo que siento.
Pero tampoco consigo apartarme de ello.

Intento pensar en otra cosa.
No dura.

Mi atención vuelve.

Siempre vuelve.

No hay disfrute claro en esto.
Solo una fijación que no sé explicar.

El cuerpo está aquí.
Quieto.
Disponible.

Y eso parece suficiente para que todo lo demás pierda importancia.

Me pregunto por qué sigo aquí.
Pero la pregunta no avanza.

Se queda en el mismo sitio.

Como si no tuviera dirección.

Solo un borde.

Solo una sensación repetida.

No pienso en el “por qué” durante mucho tiempo.
Lo sustituyo por la espera.

La espera ocupa más espacio que la respuesta.

Y cuando me doy cuenta, ya estoy otra vez delante de él.

Sin haber decidido volver.

Sin haberme ido del todo.

No es placer.
No es rechazo claro tampoco.

Es algo entre ambos que no se deja nombrar del todo.

Solo estar.

Solo sostener la presencia.

Solo permanecer.

En esa permanencia, todo lo demás se vuelve secundario sin que yo lo haya aceptado realmente.

Tengo que mover el cuello no lo estoy moviendo se ha bloqueado el cuello debería…