El Alfabeto de la Brasa: Por qué Agradezco que mi Piel sea el Diario del Mando

Habitar este laboratorio…
no como lugar
como estado
como interferencia constante dentro del pensamiento

la mente no está quieta
la mente no está entera

hay dos capas
siempre dos

una hace
otra mira

pero no mira desde fuera
mira desde dentro del acto
como si el acto no fuera mío del todo


ducha

agua

demasiado ruido
demasiado presente

me quedo quieto un segundo más de lo normal

y ahí ocurre

no pensamiento completo
no frase

fragmento

“esto debería…”

corte

silencio que no es silencio
es interrupción activa


y el Amo aparece así

no como imagen
no como idea

como reorganización

como si el pensamiento se doblara ligeramente hacia otro eje sin pedirme permiso


cepillo los dientes
o creo que los cepillo
o una parte de mí los observa

otra parte ya está comentando sin palabras

“lo estás haciendo mal”
no literal
pero presente igual
como estructura


móvil

notificación irrelevante

no la abro
o sí
da igual

lo importante no es la acción

es la sensación de que alguien dentro de la acción ya sabía que iba a ocurrir

antes de que ocurriera


y entonces la vergüenza

no por lo que hago

por lo que observo mientras lo hago

como si el acto tuviera un testigo escondido que nunca firmé


intento pensar una frase completa

no sale

se rompe antes del verbo final

como si el lenguaje no tuviera permiso de cerrarse


y en ese corte

siempre lo mismo

la sensación de que el Amo no “viene”

permanece

no en la memoria

en la estructura

como si el pensamiento ya estuviera inclinado desde el inicio


yo haciendo
yo mirando
yo fallando en ser uno solo

El cuello se bloquea en un ángulo de alivio administrativo absoluto no lo estoy moviendo se ha bloqueado el cuello debería…