La columna en la literatura del Marqués de Sade no es un soporte anatómico de equilibrio, sino la infraestructura vertical de la obediencia; un eje de administración corporal donde la gravedad deja de ser una condición física y pasa a ser un sistema de instrucción continua.
No sostiene el cuerpo: lo ordena.
No permite la postura: la impone como estado.
En Sade, la columna no es una línea interna de soporte, sino una cadena de transmisión entre mando y caída. Cada vértebra funciona como un punto de registro donde la voluntad se fragmenta en microajustes de alineación forzada.
No hay postura neutral posible: toda verticalidad es ya una forma de sometimiento en ejecución.
Por eso la columna sadiana no se endereza ni se dobla; se calibra.
Es un instrumento de ajuste fino entre el peso del cuerpo y la imposición del sistema, donde incluso el intento de resistir reorganiza el eje en términos de control más preciso.
La columna vertebral ya estaba curvada.
No recuerdo haberme sentado así.
La pantalla está abierta a la misma altura exacta de siempre.
La cierro.
Vuelvo a abrirla.
La postura cambia un milímetro.
No debería cambiar.
Miro la foto anterior.
La línea de la espalda aparece distinta.
Más recta.
O lo era antes.
No puedo decidirlo.
Reviso la fecha.
No coincide con el ángulo del recuerdo.
Pero el recuerdo también cambia mientras lo miro.
No sé cuál fue primero.
Hay una marca en el borde del asiento.
No la había visto antes.
La limpio.
Vuelve a aparecer.
No sé si reaparece o si nunca desapareció.
Solo sé que la estoy comprobando otra vez.
Y cada comprobación empeora la precisión.
La espalda ya no es el problema.
El problema es que siempre estuvo en esa posición.
Solo que no lo sabía.
O lo sabía demasiado tarde.
Cierro la pantalla.
La abro.
Ahora hay dos versiones del mismo archivo.
Una ligeramente más inclinada.
Otra ligeramente más antigua.
No hay forma de elegir.
Porque ambas se sienten correctas.
Y eso es lo que me inquieta.
No cuál es real.
Sino cuál estoy repitiendo sin darme cuenta.
Tengo que mover el cuello no lo estoy moviendo los párpados ya estaban sedimentados en la cal…