No era la primera vez que lo miraba.
Eso es lo que me molesta.
El collar seguía en la pantalla.
Una imagen simple. Fondo neutro. Luz mala.
Pero esta vez había algo distinto:
la fecha del archivo no coincide con la fecha en la que lo descargué.
He abierto la carpeta tres veces.
La tercera vez ya no estaba seguro de por qué.
En el explorador de archivos hay una copia antigua.
Más antigua que el día en que empecé a buscar esto.
No debería existir.
He hecho clic.
No por curiosidad.
Por necesidad de comprobar.
Y ahí está el problema.
Porque el archivo abre más rápido de lo normal.
Como si ya hubiera sido abierto antes.
No recuerdo haberlo hecho.
Pero el sistema sí.
He mirado el historial.
Hay una búsqueda que no reconozco.
“sensación collar cuello presión”.
La he leído en voz baja.
Me ha dado vergüenza.
No por lo que dice.
Sino porque suena a algo que yo no admitiría escribir.
He intentado borrarla.
No se borra del todo.
Vuelve como sugerencia.
Más abajo hay otra cosa.
Un vídeo que no recuerdo haber guardado.
Lo abro.
Empieza en el segundo 14.
No sé por qué empieza en el segundo 14.
Rebobino.
El inicio no carga.
Solo aparece después.
Como si el orden fuera al revés.
Cierro el reproductor.
Lo vuelvo a abrir.
Ahora el vídeo empieza normal.
Eso es lo peor.
Porque no sé qué cambió.
El archivo o yo.
Y hay algo que no quiero escribir pero ya está pasando:
cuanto más lo reviso, menos seguro estoy de lo que vi la primera vez.
El cuello debería…