No recuerdo cuándo empezó a cambiar.
Eso es lo primero que me preocupa.
No el cambio.
El momento exacto en que dejé de notarlo.
Hay una fotografía sobre la mesa.
La encontré hace semanas dentro de un libro que no recordaba haber abierto.
No muestra nada importante.
Solo una habitación.
Una silla.
Una ventana.
La luz entrando desde la izquierda.
La he observado tantas veces que podría reconstruirla de memoria.
Y sin embargo cada vez encuentro algo distinto.
No algo nuevo.
Algo que siento haber visto antes.
Como si la fotografía no añadiera información.
Como si estuviera devolviéndome recuerdos que todavía no he tenido.
Al principio pensé que era cansancio.
Después pensé que era atención.
Ahora ya no estoy seguro.
Ayer descubrí una marca en la pared.
Una línea oscura.
Pequeña.
Vertical.
Juraría que nunca había estado ahí.
Miré la fotografía.
La marca estaba en la fotografía.
Siempre había estado en la fotografía.
Volví a la pared.
También estaba allí.
Lo extraño no fue encontrarla.
Lo extraño fue la sensación inmediata de reconocerla.
Como si mi cuerpo hubiera estado esperándola.
Me quedé observándola más tiempo del necesario.
No porque fuera interesante.
Porque parecía importante.
Hay diferencia.
Las cosas interesantes atraen.
Las cosas importantes reclaman.
Esa noche intenté leer.
No funcionó.
Volvía constantemente a la fotografía.
A la marca.
A la impresión absurda de que ambas estaban relacionadas.
No sabía cómo.
Ni por qué.
Solo sabía que cada vez que apartaba la vista aparecía una sensación extraña.
Alivio.
Y después una pérdida inmediata de ese alivio.
Como si hubiera olvidado algo.
Como si alguien hubiera interrumpido una frase justo antes de terminarla.
La mañana siguiente encontré otra anomalía.
No en la habitación.
En mí.
Estaba recordando la fotografía de forma incorrecta.
La silla aparecía orientada hacia la ventana.
Fui a comprobarlo.
Seguía mirando hacia la puerta.
No era un detalle importante.
Pero me inquietó más que la marca.
Porque significaba que algo estaba modificando el recuerdo.
O construyéndolo.
Volví a observar la imagen.
La silla seguía inmóvil.
La ventana seguía inmóvil.
La marca seguía inmóvil.
Y sin embargo tuve la sensación de que algo ya había cambiado.
No en la fotografía.
En el reconocimiento.
Existe una regla que todavía no entiendo:
algunas cosas no aparecen cuando las descubres. Aparecen cuando por fin las reconoces.
No sé cuándo aprendí esa regla.
Pero llevo días obedeciéndola.
La fotografía permanece sobre la mesa.
Siempre en el mismo sitio.
Eso es verificable.
He tomado fotografías de la fotografía.
He anotado la fecha.
He comprobado la posición.
Todo coincide.
Y aun así sigo acercándome para comprobarla otra vez.
Como si esperara encontrar una diferencia.
O como si temiera encontrarla.
Esta tarde ocurrió algo peor.
Observé la marca durante varios minutos.
Después cerré los ojos.
Solo un instante.
Cuando volví a abrirlos seguía allí.
Por supuesto.
Pero ya no pude recordar si estaba mirando la marca porque la había reconocido.
O si la había reconocido porque llevaba demasiado tiempo mirándola.
La diferencia parece pequeña.
No lo es.
Porque una explicación empieza conmigo.
La otra empieza antes.
La habitación sigue igual.
La fotografía sigue igual.
La marca sigue igual.
Eso es lo que me preocupa.
La anomalía no es que algo cambie.
La anomalía es que cada vez estoy menos seguro de haber sido yo quien empezó a observarlo.
Y mientras pienso eso, me doy cuenta de algo que no había notado antes.
La fotografía muestra una silla.
La habitación donde estoy también tiene una silla.
Nunca las había comparado.
No sé por qué.
Ahora lo hago.
Las dos tienen la misma marca en el respaldo.
Una línea oscura.
Pequeña.
Vertical.
No recuerdo haberla visto antes.
Lo extraño es que tampoco recuerdo haberla visto por primera vez.
Tengo que mover el cuello no lo estoy moviendo el tejido ya estaba sedimentado en la cal antes de que el deseo tocara la nueva fibra el sabor a escamas frías y tiza en la lengua es un residuo de la latencia del sistema la inercia pulsátil de la carne que cambia se sostiene sin objeto el registro no puede cerrar debería…