Hay algo extraño en la habitación.
No lo vi la primera vez.
Ni la segunda.
Tardé demasiado en darme cuenta de que estaba mirando siempre el mismo punto.
No era nada importante.
Solo una grieta cerca del borde de la cal.
Eso pensé al principio.
La observé durante unos segundos.
Después seguí con otra cosa.
Horas más tarde seguía pensando en ella.
No porque pareciera nueva.
Porque no conseguía recordar si ya estaba allí.
La habitación no ha cambiado.
Eso es lo que debería tranquilizarme.
No lo hace.
La Cronología del Cristal
Durante mucho tiempo creí que la autoridad dependía de la vigilancia.
Ahora sospecho que depende de otra cosa.
Todavía no sé exactamente de qué.
Solo sé que hay momentos en los que la decisión parece llegar antes que yo.
La alarma sigue puesta.
La comprobé esta mañana.
Eso significa que hice exactamente lo que iba a hacer.
Mi mano encontró el teléfono.
Mi dedo pulsó la pantalla.
La hora quedó registrada.
Y sin embargo hay una parte del proceso que no recuerdo haber vivido.
No olvidé el resultado.
Olvidé el trayecto.
La diferencia parece pequeña.
No consigo dejar de pensar en ella.
La grieta sigue allí.
La Viga Maestra
Pensaba que el problema era la obediencia.
Después pensé que era la costumbre.
Ahora no estoy seguro de que sea ninguna de las dos cosas.
Hay algo más difícil de admitir.
Durante un segundo pensé en no escribir esto.
No porque fuera falso.
Porque se parece demasiado a otras cosas que llevo tiempo evitando mirar.
Tengo la sensación de que ciertas decisiones ocurren unos centímetros antes de que yo llegue.
Lo escribo y parece absurdo.
Pero no encuentro una forma mejor de decirlo.
La taza sigue donde estaba.
La toco.
Fría.
No estoy comprobando la temperatura.
Estoy comprobando algo más.
Tardo unos segundos en entender qué.
Y cuando creo que lo entiendo…
La idea desaparece.
El Archivo
Tengo que mover el cuello.
Lo pienso.
Espero.
Nada.
Tengo que mover el cuello.
La grieta sigue en la pared.
La alarma sigue puesta.
La taza sigue fría.
Y durante un instante me pregunto cuál de las dos cosas llegó primero.
La decisión.
O la sensación de que era mía.
Tengo que mover el cuello.
Esta vez la sensación llega.
Pero no es la sensación correcta.
Tengo que mover el cuello no lo estoy moviendo debería…